Textos de Compañeros
Existen ocasiones en que todos quieren escapar:
¡Fuga!
Algo cotidiano podría ser viajar de un lugar a otro en autobús, pero menos común es recorrer la ruta Lota-Concepción en donde los buses son cómodos, amplios, con atención de lujo y la gente solo piensa en disfrutar... toda una utopía que como tal, se jacta de no ser real.
Por Jimy Gallardo Ormeño
Aproximadamente son 50 minutos de viaje hasta Concepción desde Lota; paisaje colorido, variada gama de colores, multiforme y el sonido ameno del chofer invitando cada cinco minutos a los estudiantes a ceder el asiento. Son las siete treinta de la mañana, y sentirse como una sardina es algo común a esta hora. Los pasajeros se encuentran muy cerca unos de otros: sus espaldas chocan, los brazos cuelgan del pasamanos, algunas cabezas se acomodan bajo los codos de su vecino y las piernas se entrecruzan, chocando y pisando... mal que mal el pasillo es para dos (según el chofer). Es tal la proximidad, que ni siquiera es necesario sujetarse para evitar moverse en cada frenada o acelerada del bus: las fuerzas opuestas entre un cuerpo y otro lo evita, la inercia se anula y vemos nuevamente lo sabia que es la naturaleza y cuanto nos estima al evitar nuestras caídas y posibles piruetas.
Todavía el bus serpentea entre los cerros lotinos, aquellos que tienen ese aire a Valparaíso pampero, que alguna vez fue y que ya no volverá a ser. Sus casas volátiles, afirmadas de un palillo para no caer al vacío, con sus formas de buque varado o terremoto reciente, de desgracia inminente... y más gente apretujándose para subir al bus; lastima que todavía no creen una ley que permita subir pasajeros en el maletero o en la parrilla o incluso en la guantera pues cualquier espacio es bueno para ganar dinero.
Al igual que el espacio al interior de la máquina, el tiempo también se hace pequeño, reducido y hay que alejarse a toda prisa de casa pues la tentación de bajarse y volver a dormir es grande, pero ya está el vehículo saliendo de Coronel y tomando velocidad en línea recta al terminar Lagunillas y dejar atrás la última esperanza de captar algún pasajero perdido o atrasado, salvo que tenga el puerco pase escolar y mal que mal son $200 más y no menos pero si se puede evitar es aun mejor pues así el conductor tendrá un motivo menos para gritar.
La mezcla de colores y formas se vuelve difusa debido a la velocidad y quizá al ahogo que pesa entre los viajeros matutinos. Los aromas también se mezclan: manzana, cítricos, olores marinos, pachulí... todo es uno y uno es todo; se mezclan de tal manera que ni siquiera la próxima fetidez de las industrias pesqueras y químicas puede interrumpir el mágico momento de tan soberana unión. Es tan intenso ese momento de por instantes la gente olvida el largo viaje y piensa por un instante fugaz en su hogar y en el pronto regreso a casa y de paso olvidan el vaho que flota en el aire.
Sólo hay algo que llama la atención más que el olor: que a pesar de que se mezclan cuerpos, aromas y voces, nadie mira a nadie, nadie siente compasión de nadie ni siquiera por el chofer o su ayudante, ni siquiera por la anciana de pie y ni por el hombre que comienza el día con la derrota y el agotamiento dibujado en el rostro, ni siquiera por la máquina que pide a gritos un descanso y unas buenas vacaciones, bien merecidas pero nunca pagadas.
La fuga ha concluido. Un puente cruza un río que tuvo días mejores, llega a una ciudad distinta a aquella que ha quedado 40 kilómetros y no es de Lota de donde todos escapan sino del bus, su chofer y su ayudante.


5 Comentarios:
Gran texto compañero Jimy!
Gracias por su apoyo, su repollo y su ensalada...
No hay de que...
Quien me colabora con una cama!!!
Aviso económico:
Compro cama de bolsillo...
buen texto, creo q el tópico de la micro lotina mañanera es bien usado entre la gente de esas latitudes, me acuerdo de las autobigrafías de picaresca.
menos mal no tengo ese problema...es q viajo en las de arauco....jiji!
ahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!
yo viajo toooodos los días desde Coronel y de akí es una hora más o menos pa' llegar a Conce...
siempre y cuando no pare en ningún paradero a mitad de camino...
camino k se ha llenado de casa nuevas k impiden cada vez más llegar a clases a la hora.
Desde Lota keda aún más lejos...
1 hora 40 a lo sumo se puede esperar en esas mákinas askerosas!!!!!
(nadie le puede llamar así!!!!)
varias veces he esperado más de una hora para tomar bus...
desde las 6:40 hasta las 7:45!!!!!!!
es el colmo...
luego...
arriba del bus...
no hay donde sujetarse, y si tomaste desayuno, vas a ir mareado, pork además de los olores k mencionaste, existe el del pèrfume de las mujeres...
ese k inexplicablemente sus parejas aceptan sin reclamo...
(si es k tienen parejas...)
por el mal gusto...
también...
hay un punto muy importante:
se ha perdido el respeto...
en la única parte del mundo donde las mujeres ceden el asiento a los hombres es akí!!!
es una desgracia!!!!!
kero poder tener los medios para vivir en Concepción...
y ojalá al lado de la U pa' no tener k viajar nunca más en estas micros de mierda!!!!
donde uno tiene k ser un idiana jones más k tiene k prácticamente correr y con el látigo colgarse de la micro...
gracias jimy nabucodonosor por el artículo!
Pensé por un momento que después de decir "multiforme" iba a aparecer "heteróclito".
¡Buen texto!
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